Me has enseñado a volar muy alto.
Cuatro días maravillosos. Especialmente el fin de semana.
Y con todo enredado en mi mente, no puedo sacar una sola anecdota para plasmar aquí, porque o bien ha sido tan maravillosa como cualquier otra, o bien prefiero dejarla como un secreto sólo nuestro.
No puedo quitarme de la cabeza esa canción...
Y es que no hay droga más dura
que el amor sin medida.
Y es que no hay nada mejor
que el roce de tu piel...
Sentada en el andén de la estación, pienso.
Pienso en aquel momento.
Nuestro momento.
Sentada en el andén de la estación, pienso.
Y el mundo, ajeno a lo nuestro, iba a su velocidad...
.
1 comentario:
Simplemente maravilloso... Tú a mi me has enseñado a amar, a pensar en todo momento en la persona a la que se quiere, a sentir, me has enseñado a compartir momentos, ilusiones, compartir nuestras propias vidas, nuestra propia vida.
Me has enseñado a contemplar una puesta de sol, a ver mis ojos empañados por emoción reflejados en los tuyos también borrosos, a conseguir evadirme del tiempo durante meses.
Gracias por enseñarme a vivir. Te quiero muchísimo, cielo!
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