jueves, 24 de abril de 2008

Dolor de cabeza.

Siento como si una enorme prensa se hubiera dedicado a aprisionar mi cabeza durante éste último mes, apretando cada día con un poquito más de fuerza de una forma casi imperceptible. Y como si hoy, de repente, mi cabeza empezara a descomprimirse. Como si la prensa hubiera empezado a aflojarse a gran velocidad y mi cabeza ya no soportara la presión de éstos últimos días.

Supongo que eso es bueno; pero hay algo que no me gusta:
Que ahora tengo tiempo para pensar, y no sé por qué motivo hoy mis pensamientos conducen irremediablemente al llanto.
Me conducen hacia lo que debí hacer y no hice en éste último mes.
Me conducen hacia la gente en la que debí pensar y no pensé en este último mes.
Me conducen hacia toda la atención que debí haber prestado y no presté en éste último mes.
Y, por fuera de lugar que parezca, me conducen hacia toda esa gente a la que de aquí a un par de meses es posible que no vuelva a ver.

Menos mal que hoy puedo quitar el tapón y ver cómo el estrés, la falta de tiempo, el agobio, la falta de sueño y los malos rollos con la gente se van por el desagüe.

Eso sí, la sonrisa que me ha sacado mi niño en la hora de conversación que hemos tenido esta mañana (jo... hacía muuuuchos días que no tenía una hora de tiempo para dedicarle a conversar con él) no me la arranca de la cara nadie.


En fins... Malas temporadas y malas rachas tenemos todos. El "quid" de la cuestión está en saber salir de ellas... Así que Pelirroja, respira hondo, cabeza fría, mirada serena, sonrisa alegre, ¡¡y a comerse el mundo!!



Ah! Os dejo con una preciosa frase de una canción de Serrat, que he leído hoy por casualidad, y que me ha encantado.

"Dondequiera que estés
te gustará saber...
que te pude olvidar,
y no he querido."

1 comentario:

Jesús V.S. dijo...

No hay que pensar tanto. Que de hacerlo vienen demasiadas cosas a la cabeza.

Me pareció verte esta mañana en La Rambla, pero no estaba seguro.

¡AH! Y la frase de Serrat me gusta mucho.

¡Un besito!