lunes, 12 de mayo de 2008

El tiempo intermitente

Esa sensación de quedar detenido en el tiempo... Como si vivieras dentro de una fotografía. Te puedes mover, pero los segundos no avanzan. Se te ocurre una idea: vuelcas el reloj de arena.

Pero no ocurre nada. Te asomas a la ventana, ves a un hombre en la calle, y le notas algo extraño: no envejece. No salen arrugas en su frente. Las células de su piel no mueren. Es ahora cuando puedes ver con claridad que antes la gente se hacía mayor, aunque pareciera imperceptible.

Con ojos de desesperación te vuelves hacia el reloj de arena, el único que parece seguir vivo, el que creiste que te sacaría de tu pesadilla, pero que no está haciendo más que dejar caer uno a uno todos sus granos.

El pánico se adueña de ti. Observas que a tus plantas ya no les crecen las hojas, y que si colocas un CD en tu minicadena y le das al "play", la música no suena y los segundos se mantienen detenidos, como en un eterno "pause".

Pasas a la fase de resignación. Te sientas en tu escritorio y esperas a que pase nada; porque sabes que eso es exáctamente lo que pasará: NADA. Sabes que ahora, por tu vida, ni siquiera el tiempo pasa.

Cualquiera que entrase ahora en tu cuarto sentiría un escalofrío al observas cómo todo se encuentra absolutamente detenido... excepto los granos de arena del reloj, que siguen precipitándose hacia el vacío en un vano intento de recuperar el tiempo.

Y entonces, levantas el rostro, y ves el último grano caer.
Y suena como el mazo de un juez que dicta su sentencia final.
Así es: el último lo consiguió. Consiguió lo que se había propuesto: recuperar el tiempo.

Las manillas de los relojes comienzan a avanzar rápidamente, recuperando esos tres minutos que han perdido. Después, retoman su velocidad normal, y sus tic-tac te parecen el sonido más hermoso que oíste jamás.

1 comentario:

Anónimo dijo...

"cuanto tiempo muerto en contar el tiempo, cuanto tiempo en la arena del desierto, cuantas veces en el cementerio del placer..."
es de una cancion q escribi q te mostrare algun dia, si la grabamos claro esta...
me ha gustado tu reflexion del tiempo detenido... tiene un aire entre el dia de la marmota y los relojes de dali.
tic tac, tic tac.....
toto.